La presidenta Claudia Sheinbaum dio marcha atrás a una política extractiva que estrangulaba a Tulum

En sólo un año y medio de operación, el Parque del Jaguar causó la pérdida del 50 % del turismo nacional y el 14 % del turismo extranjero > Las tarifas impuestas por el Grupo Mundo Maya sólo por ingresar a su perímetro se habían combinado con alzas a los costos por entrar al área natural protegida y a la zona arqueológica > La reducción de tarifas para entrar a los vestigios mayas y el Parque Nacional Tulum estará vigente un año y medio

TULUM, 19 de julio de 2026.- Con la cancelación de las tarifas de entrada al Parque del Jaguar para visitantes nacionales y la reducción de las correspondientes a la Zona Arqueológica y el área natural protegida Parque Nacional Tulum, la presidenta Claudia Sheinbaum dio marcha atrás a una política extractiva del gobierno federal que estaba provocando una severa crisis en este destino turístico.

Bastó un año y medio de operación con sus tarifas abusivas para que el Parque del Jaguar estrangulara a Tulum, causando una severa reducción de su atractivo turístico, especialmente entre el turismo nacional, mismo que fue el que más castigó al destino tanto en críticas, quejas y denuncias en redes sociales como en cancelación de visitas.

En ese lapso acceder a los principales atractivos del Pueblo Mágico, que son la zona arqueológica y las playas ubicadas dentro del Parque Nacional Tulum, se convirtió en incosteable para los turistas mexicanos, así como molesto por las restricciones de traslado impuestas por la administración del Grupo Mundo Maya de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Al presentar el plan Tulum Renace, que principalmente canceló las tarifas de acceso al Parque del Jaguar, la presidenta de México reconoció que este proyecto fue impulsado por el presidente Andrés Manuel López Obrador para proteger y mejorar la experiencia para el sitio arqueológico y mejorar el acceso a las playas, pero generó problemas precisamente para el acceso a las playas y a los vestigios mayas.

Los efectos dañinos causados por la política de cobros del Parque del Jaguar están reflejados en las estadísticas de entradas registradas a la zona arqueológica, a la que sólo se podía acceder pagando a la administración del parque todo un paquete que sumaba la tarifa del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la de entrada al Parque Nacional Tulum y la del Grupo Mundo Maya.

Por eso, alcanzaba el costo de 515 pesos para extranjeros, 310 pesos para turistas nacionales y 205 pesos para residentes de Quintana Roo.

El Parque del Jaguar comenzó a operar el 5 de diciembre de 2024 y para junio del presente año ya había causado la pérdida del 50 % del turismo nacional que visitaba los vestigios arquitectónicos mayas y el 14 % del turismo extranjero, de acuerdo con el registro de visitas del primer semestre del 2026 comparado con el mismo lapso del 2025, llevado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El impacto de los costos fue mayor porque, además de la creación de las tarifas del Parque del Jaguar, el gobierno federal aplicó alzas a los costos de entrada al área natural protegida Parque Nacional Tulum en el 2024 y a la zona arqueológica en el 2025 y el 2026.

Por eso, la presidenta de México decidió emitir el decreto por el cual se cancelan las tarifas del Parque del Jaguar a los visitantes mexicanos y se reducen las tarifas de entrada al área natural protegida y a la zona arqueológica a los costos que tenían antes de esos incrementos.

Detalle de las nuevas tarifas

El decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado viernes por la tarde desglosa las nuevas tarifas de la siguiente manera:

– El Parque del Jaguar dará entrada gratuita a los visitantes nacionales y cobrará 100 pesos a los visitantes extranjeros.

– Por el acceso a la Zona Arqueológica de Tulum, los visitantes extranjeros pagarán una cuota de 100 pesos y los visitantes nacionales sólo pagarán 50 pesos.

Antes del descuento, la tarifa para extranjeros era de 210 pesos y para mexicanos, de 105 pesos.

– Por el acceso al Parque Nacional Tulum, los visitantes extranjeros pagarán 65 pesos y los visitantes nacionales sólo 30 pesos.

Antes del descuento, la cuota para visitantes extranjeros era de 125 pesos y para los nacionales era de 65 pesos.

Con estos descuentos aprobados por la presidenta de la República, las nuevas tarifas se cobrarán en una sola exhibición, por lo que serán de 265 pesos para visitantes extranjeros y 80 pesos para visitantes nacionales.

Esto representa una reducción de 49 % de la tarifa para visitantes extranjeros y del 74 % para los visitantes nacionales, así como del 60 % para quintanarroenses.

Además, los visitantes nacionales tendrán entrada gratuita a la zona arqueológica y al área natural protegida los domingos, mientras los residentes de Tulum no pagarán ninguna tarifa para ingresar a ellas.

Por el momento, la presidencia de la República estableció que estas tarifas estarán vigentes el resto del 2026 y todo el 2027, es decir, un año y medio.

Sin embargo, nada impide que se puedan ratificar para otros años más o, inclusive, aunque fueran revisadas, mantenerlas sin revivir el abusivo cobro que se hacía sólo por entrar al Parque del Jaguar.

Otras medidas para rescatar a Tulum de su crisis

Si bien la cancelación y reducción de tarifas resuelve el problema fundamental que ha causado la crisis turística de Tulum, el gobierno federal también reconoció otros para los que planteó soluciones.

Es el caso del acceso a las playas, pues de noviembre del año pasado a la fecha se han abierto 10 accesos gratuitos a playas públicas: tres en las entradas del Parque del Jaguar, que son el Centro de Atención a Visitantes (Catvi), el acceso tradicional y el acceso sur; otras seis en el mismo perímetros del Parque del Jaguar y dos en la zona hotelera.

Pero el Grupo Mundo Maya obligaba a los que visitaban solo las playas públicas a ingresar a pie, mientras que para usar el transporte del parque debían pagar toda la tarifa del mismo.

Para solucionar esto, se determinó que los visitantes que sólo van a las playas puedan usar el transporte eléctrico del Parque del Jaguar con el pago de sólo 20 pesos por persona.

Los roces con el personal de la Guardia Nacional asignado al Parque del Jaguar son otro problema, el cual buscan resolver con la implementación con sus elementos de un modelo de atención y cuidado al turista.

También se anunció la construcción del estacionamiento en el acceso sur del parque, porque quienes ingresaban a las playas públicas tenían que caminar hasta 4 kilómetros desde el estacionamiento del Catvi.

Además, se va a derribar el muro que se colocó en la que era la entrada tradicional a la zona arqueológica, para sustituirlo por un arco tipo malla que permita ver desde fuera la zona arqueológica y la apertura de la entrada directa, lo cual también terminará con los perjuicios que padecen los artesanos desde que se reubicó la entrada principal al Catvi del Parque del Jaguar.

Otras acciones que se anunciaron incluyen abaratar los traslados entre el aeropuerto y la ciudad de Tulum y hasta un nuevo sistema de transporte urbano, dada las quejas que se tienen por los altos costos que cobran los taxistas.

También se prevé la profesionalización y certificación para prestadores de servicios, ordenamiento y mejoras de servicios públicos en el centro urbano, una campaña de promoción, atracción de nuevas rutas aéreas, revisión del padrón de prestadores de servicios turísticos del área natural protegida, la verificación de los giros comerciales turísticos y el control de los precios al consumidor en el sector turístico.

Se espera que con estas y otras más acciones se pueda revertir el daño que le hizo a Tulum la implementación de una política extractiva del gobierno federal, que veía en el destino sólo una fuente de recursos para la Sedena y la hacienda federal, con la esperanza de que, combinada con medidas para frenar abusos y deficiencias en la prestación de servicios, se cambie esa visión hacia la de un sitio donde la experiencia de los visitantes invite a volver y los beneficios puedan ser, antes que todo, para sus residentes.

 

Redacción: diariocambio22