¿Cuánto dinero se necesita realmente para desarrollar el turismo en el sur de Quintana Roo? Cuando se plantea el desarrollo turístico en el sur de Quintana Roo, generalmente las propuestas se centran en la falta de recursos. Sin embargo, la evidencia apunta en otra dirección. El punto no está en cuánto dinero se necesita, sino cómo se invierte y qué estrategia se sigue.
De acuerdo con una revisión de datos históricos en prensa del gasto ejercido en infraestructura turística en el sur de Q. Roo, se documenta un monto total de más de mil setecientos millones de pesos, a valores actuales, en distintas obras de infraestructura turística, principalmente en Chetumal sin que, como detalla esta texto, estas inversiones se correlacionen en la misma magnitud con un crecimiento importante de la actividad turística ni en un aumento sostenido de la ocupación hotelera.

El caso de Chetumal es ilustrativo. A lo largo de distintos gobiernos la ciudad ha recibido el 69.1% de la inversión total de este período, el cual se ha canalizado para impulsar proyectos como la megaescultura, la remodelación del boulevard Bahía, la avenida Héroes y obras en Calderitas, entre otros con la expectativa de fortalecer el atractivo turístico y el flujo turístico a Chetumal. Sin embargo, durante más de dos décadas, la ocupación hotelera se ha mantenido entre un margen 45 y 60 por ciento, mientras que la oferta de hospedaje apenas creció de 1,848 a 2,271 entre el 2008 y el 2025. El poco crecimiento en cuartos y la estabilización de la ocupación hotelera indica que el mercado turístico no percibe beneficios de las inversiones públicas realizadas.
En contraste, en 25 años Mahahual recibió una fracción de esa inversión en infraestructura turística, un estimado de 8.1% del total, aún y cuando es el principal destino turístico de Othón P. Blanco. Casi todos esos recursos se destinaron a la construcción del Malecon y a la pavimentación e iluminación de la avenida prinicipal, ambos espacios de utilidad para el turismo de cruceros, sin inversiones adicionales para fomentar otros segmentos de turismo.
En la zona rural la infraestructura turística no ha dado resultados. Proyectos como Pueblo Chiclero, Uchben Kah y varios paraderos turísticos en la zona rural que se construyeron entre 2000 y 2010 se construyeron sin una estrategia de comercialización, capacitación o vinculación a rutas turísticas, además de ser abandonados en la continuidad de los cambios de gobierno. Se inauguró la infraestructura, pero nunca se implementó un modelo de negocio que garantizara su permanencia.
En contraparte en Bacalar, la joya turística del sur, la mayor parte de la inversión pública se consolidó cuando el crecimiento turístico ya estaba ocurriendo.
Estos distintos resultados y formas de invertir en infraestructura turística en 25 años en el sur de Q. Roo nos permite ver que el desarrollo turístico no depende únicamente de la obra pública.
La infraestructura es necesaria, pero insuficiente e ineficaz si no hay fortalecimiento de identidad de destino, profesionalización de prestadores, desarrollo de productos y una política efectiva de promoción. En ese contexto, iniciativas de inversión pública bajo el programa Barrio Mágico pueden ser una oportunidad al vincularse con el patrimonio cultural y arquitectónico de Chetumal. Pero si no tiene una estrategia de gestión de destino que permita una articulación empresarial y una adecuada comercialización, existe un alto riesgo de repetir el mismo patrón: mucha obra, escasos resultados.
Por tanto, si queremos realmente resultados tangibles para Chetumal y el sur de Q. Roo, las discusiones no deberían enfocarse solamente en la inversión en infraestructura, sino en qué tan rentable se convierte cada peso en competitividad turística, empleo y bienestar. De lo contrario, vamos a seguir teniendo obras vistosas que lucen en los informes de gobierno pero que no se traducen en desarrollo para la zona. El reto está en salir de la lógica de medir los éxitos por montos de inversión y medirlos por resultados para la gente y para el turismo.
Por: Alfredo Pacheco
GRUPO PIRÁMIDE