Fuentes señalan que el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, ya no se encontraría en la entidad

*Ya está en un centro de detenciones provisional
*El caso ocurre mientras sigue vigente la solicitud de captura con fines de extradición promovida por Estados Unidos
*En las próximas horas o días va a ser trasladado a Estados Unidos y entregado a los Marshall
*Hasta el momento, ninguna autoridad mexicana o estadounidense ha confirmado el supuesto traslado
Redacción/Grupo Sol Corporativo
Ciudad de México.- Nuevas versiones sobre el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue detenido y ya no se encontraría en territorio sinaloense y habría sido trasladado a un centro de detención provisional en México, donde permanecería bajo resguardo antes de una eventual entrega a autoridades de Estados Unidos.
La información, difundida a partir de investigaciones, sostiene que Rocha Moya estaría bajo custodia y que en los próximas horas o en su caso, días, podría ser entregado a los U.S. Marshals, corporación encargada de ejecutar órdenes judiciales federales en Estados Unidos.
Las versiones surgen en un momento en que aumenta la presión por la solicitud de detención con fines de extradición presentada por el gobierno estadounidense. Diversos reportes han señalado que han transcurrido más de dos meses desde que se hizo pública la petición sin que las autoridades mexicanas hayan ejecutado una captura, situación que ha generado cuestionamientos sobre el avance del procedimiento.
Rocha Moya enfrenta una investigación en Estados Unidos por presuntos vínculos con «Los Chapitos», facción del Cártel de Sinaloa. De acuerdo con la acusación presentada por fiscales estadounidenses, el exgobernador habría recibido sobornos y brindado protección institucional a integrantes del grupo criminal, además de facilitar sus operaciones relacionadas con el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
Mientras el proceso continúa, también se han registrado avances en las investigaciones contra personas cercanas a su administración. En días recientes trascendió la detención en Europa de un exsecretario de Finanzas de su gobierno, quien también es objeto de indagatorias por presuntas operaciones financieras irregulares.
En el ámbito político, legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) han exigido la detención inmediata de Rocha Moya, su extradición a Estados Unidos y el inicio de un juicio político, además de solicitar la desaparición de poderes en Sinaloa al considerar que existen elementos que apuntan a una posible infiltración del crimen organizado en las instituciones estatales.
Por su parte, el Gobierno de México ha informado previamente que corresponde al Poder Judicial resolver la solicitud de detención con fines de extradición presentada por las autoridades estadounidenses.
Hasta ahora, ni la Fiscalía General de la República, ni el Departamento de Justicia de Estados Unidos, ni los U.S. Marshals han confirmado el supuesto traslado del exgobernador o una fecha para su eventual entrega, por lo que la información continúa sin respaldo oficial.
HISTORIAL
La figura de Rubén Rocha Moya, gobernador del estado de Sinaloa, se ha colocado en el epicentro de un terremoto judicial en Estados Unidos. La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York formalizó una acusación penal que señala al mandatario como una pieza clave en la red de protección y logística del Cártel de Sinaloa. Según el documento judicial, Rocha Moya habría utilizado su posición de poder para permitir que la organización criminal traficara masivas cantidades de narcóticos hacia territorio estadounidense, transformando la estructura estatal en un facilitador operativo del narcotráfico.
El pliego acusatorio, asignado a la jueza Katherine Polk Failla, detalla que la presunta colaboración del gobernador no fue un hecho aislado, sino una estrategia sistemática de complicidad. La investigación federal sostiene que, bajo el mandato de Rocha Moya, se establecieron canales de inmunidad que permitieron el libre tránsito de cargamentos y el fortalecimiento de la infraestructura delictiva en la región. Estos cargos sitúan al Ejecutivo sinaloense en una posición legal crítica, enfrentando imputaciones por conspiración para la distribución de sustancias controladas y delitos conexos.
Junto al gobernador, la acusación arrastra a una parte sustancial de su gabinete y mandos de seguridad, lo que la DEA describe como una «captura institucional» por parte del crimen organizado. Entre los señalados figuran nombres de su círculo íntimo como Enrique Inzunza Cázarez y Gerardo Mérida Sánchez, quienes habrían operado bajo las directrices de la administración estatal para asegurar los intereses del cártel. Esta estructura de mando, según la fiscalía, fue fundamental para que Sinaloa se mantuviera como el principal bastión de exportación de drogas sintéticas hacia el norte.
La gravedad del caso se intensifica con la inclusión de cargos por violencia extrema vinculados a la red de Rocha Moya. El expediente resalta la participación de subordinados como Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, en el secuestro y ejecución de un informante de la DEA y un familiar de este. Para las autoridades estadounidenses, estos actos de represalia son consecuencia directa de la impunidad operativa que la administración estatal presuntamente garantizó a los sicarios y operadores financieros de la organización criminal.
Este proceso judicial marca un punto de ruptura en la relación bilateral en materia de seguridad, al señalar directamente a un gobernador en funciones. La lista de acusados vinculados a la administración de Rocha Moya incluye también a Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Zaavedra y Juan de Dios Gámez Mendívil, entre otros. Con esta acción, Estados Unidos busca desarticular no solo el brazo armado del narcotráfico, sino el andamiaje político encabezado por el mandatario sinaloense que, por años, habría servido de escudo para las actividades ilícitas.
SE PRESENTA ANTE LA FGR
El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, en su momento informó que compareció de manera voluntaria ante la delegación de la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán. El exmandatario estatal se presentó para responder de manera formal a los señalamientos que enfrenta en el extranjero.
La comparecencia ocurre tras las acusaciones emitidas el pasado 29 de abril por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Las autoridades norteamericanas imputan al político sinaloense por presuntos vínculos y pactos ilícitos con la facción del Cártel de Sinaloa conocida como “Los Chapitos”.
A través de un mensaje en sus redes sociales, Rocha Moya garantizó que respondió cabalmente a todas las preguntas formuladas por la Agente del Ministerio Público Federal. Asimismo, reiteró su firme determinación de atender cualquier llamado futuro que realice la autoridad investigadora cuando lo considere necesario.
El funcionario con licencia manifestó su total confianza en el sistema judicial mexicano y en el Estado de derecho. En su comunicado, destacó que el movimiento de la Cuarta Transformación ha saneado y legitimado las instituciones de justicia del país mediante profundas acciones reformadoras.
Finalmente, Rocha Moya afirmó que mantendrá la frente en alto en su búsqueda por la verdad, respaldando el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum. El morenista concluyó su mensaje apelando al patriotismo y al respeto absoluto de la soberanía nacional frente a los señalamientos externos.
CON FICHA ROJA DE INTERPOL
Rubén Rocha Moya cuenta con una ficha roja emitida por Interpol, derivada de las acusaciones presentadas en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
La existencia de la alerta internacional fue confirmada luego de darse a conocer que las órdenes emitidas por autoridades estadounidenses activan mecanismos de búsqueda internacional y posible detención fuera del territorio mexicano.
De acuerdo con la información difundida, la ficha roja permitiría que Rocha Moya pudiera ser detenido en caso de abandonar México y ser ubicado por autoridades internacionales en otro país.
Actualmente, el mandatario con licencia permanece en Sinaloa, mientras continúan las investigaciones relacionadas con el caso que ha generado fuerte atención pública y política en las últimas semanas.
El tema ha provocado diversas reacciones debido al alcance internacional de las acusaciones y a la relevancia política de Rocha Moya dentro del panorama nacional.
Redacción: SOL QUINTANA ROO