CHETUMAL.— La vida familiar y el vínculo con la ciudad forman parte del perfil de Alex Alamilla. Joven, empresario y proveniente de una familia con trayectoria política y arraigo en la capital, su participación pública reúne referencias que lo conectan con Chetumal.
Ese origen representa también una responsabilidad: construir una trayectoria propia mediante el trabajo, la cercanía y el cumplimiento de la palabra.
La disposición para ayudar y el trato accesible ocupan un lugar importante en su manera de relacionarse con las personas. Son cualidades que adquieren valor cuando se sostienen en la vida cotidiana y permiten mantener abierta la comunicación.
En Alex Alamilla confluyen juventud, raíces locales y experiencia para dialogar, hombre de familia. Esa combinación ofrece razones para considerarlo un buen perfil dentro de la transformación.

La confianza se construye con hechos y constancia. Su oportunidad está en seguir convirtiendo esa cercanía en una relación duradera con la gente de Chetumal