Las señaladas formaban parte del grupo de trabajo del ministro Irving Espinosa. El órgano judicial y el ponente rechazan haber autorizado las grabaciones

En las imágenes, dos jóvenes promocionan bolsas de una marca de botanas en las oficinas de la SCJN. Un texto se sobrepone al video: “Editando mi día en el trabajo como si fuera un reality show”. Bajo este, una de las jóvenes actúa con un audio de fondo, en el que suena: “Me preocupa que la jefa llegó de malas. La jefa no me dejó salir y le tuve que robar su botana”. Más tarde, imitan una escena de la película de animación Las locuras del emperador.
El ministro responsable de la ponencia también ha rechazado haber autorizado el uso de las instalaciones, de acuerdo con el escrito. Las autoridades de la SCJN pidieron eliminar “de inmediato” los videos compartidos en redes y ya han instruido la revisión de lo ocurrido “a fin de determinar si existió el uso indebido de espacios, tiempo laboral, mobiliario o recursos institucionales”. La renuncia de las abogadas es de “efecto inmediato” y “carácter irrevocable”.
La Suprema Corte ha reafirmado este jueves “su compromiso con el uso responsable de los recursos públicos, incluidas sus instalaciones”. El video se suma al caso de Lizeth Karina Villeda, que renunció a la dirección de Documentación del órgano judicial en noviembre del año pasado por utilizar su oficina como espacio para grabar videos de coaching. En abril, Villeda fue puesta al frente de la formación y evaluación de jueces, según recogieron los medios nacionales.
Las imágenes de una mujer tomando el sol en una de las ventanas de Palacio Nacional dos meses atrás también despertó la indignación en redes. Sin revelar la identidad, la presidenta, Claudia Sheinbaum, confirmó la veracidad de los videos y aseguró que a la persona se le aplicó una sanción por tratarse de un recinto histórico (“hay que tener respeto”, aseguró, aunque afirmó que el gesto no estaba prohibido). Esas imágenes navegaron durante días entre la incertidumbre, por si se trataba de una situación real o creada con inteligencia artificial. La presidenta no concretó entonces en qué se basaba la sanción contra la funcionaria.
Redacción: EL PAÍS