Perfect Day de Royal Caribbean genera preocupación por su impacto en ecosistemas costeros del Caribe mexicano

Ambientalistas advierten riesgos para arrecifes, manglares y biodiversidad en la zona, mientras el gobierno mexicano analiza su autorización

CIUDAD DE MÉXICO, 14 de mayo de 2026.- Más de 30 toboganes que se proyectan como los más altos de América Latina, seis piscinas, tres playas, 12 restaurantes y 24 bares.

Eso y más será Perfect Day, el parque turístico acuático que la empresa internacional de cruceros Royal Caribbean pretende construir en el poblado pesquero de Mahahual, en Quintana Roo, frente al mar Caribe en un espacio de poco más de 107 hectáreas.

Desde 2025, el terreno y los documentos se alistan para dar paso al complejo, en el que la empresa invertirá 1 mil millones de dólares, tras haber tomado el control administrativo del Puerto Costa Maya con otro desembolso de más de 221 millones de dólares.

Pero, como Diario CAMBIO 22 detalló ayer miércoles, el predio para el proyecto Perfect Day está ubicado en la zona de influencia de la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano, que fue decretada el 1 de diciembre de 2016, y que incluye el 50 % del Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM) que corre frente al litoral de Quintana Roo, incluyendo a Mahahual y su arrecife, así como al Banco Chinchorro, que se encuentra enfrente del puerto Costa Maya.

Por lo mismo, la evaluación de su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), todavía en trámite en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), tiene como base la definición de ecosistema costero, que en México corresponde a un criterio relevante para la evaluación del impacto ambiental de proyectos en zonas litorales, e incluye entre sus elementos no sólo las playas, dunas costeras, humedales y manglares, sino pastos, fondos marinos o bentos y los arrecifes de coral.

Una parte de la comunidad de Mahahual ya ha levantado las alertas sobre el impacto irreversible que tendrá este proyecto.

Otros, en cambio, temen que la empresa retire su dinero de la zona y afecte sus fuentes de trabajo.

El puerto Costa Maya fue adquirido por Royal Caribbean en julio de 2025, después de que la compra por parte de Promociones Turísticas Mahahual, propiedad de la compañía de cruceros, se concretara con la millonaria inversión y se dispusieran, desde entonces, varias modificaciones en la operación del muelle.

A la par, los empresarios involucrados anunciaron la creación de Perfect Day, un proyecto con el que desean igualar el éxito de su parque CocoCay, un complejo turístico en una isla privada comprada también por la empresa, en Las Bahamas.

Perfect Day, anunciaron, abrirá sus puertas en 2027 y recibirá a unos 20 mil visitantes cada día en Mahahual, que tiene actualmente una población de poco más de 2 mil 600 habitantes.

“[Será] el destino más grande, atrevido y audaz jamás imaginado [..] una experiencia alucinante que batirá récords, como ninguna otra”, describe Royal Caribbean en su página, en donde ya están disponibles todas las atracciones que el parque tendrá una vez que abra sus puertas al público.

A más de 1 mil 500 kilómetros de distancia, seis personas integrantes de la organización internacional ambientalista Greenpeace desplegaron este martes una manta gigante con un mensaje para la Semarnat: “Perfect Day, toboganes o protección ambiental, esa es la cuestión”, como parte de la campaña México al grito de ¡Selva!, con la que han denunciado una larga lista de inconsistencias y violaciones a la ley, por parte de la empresa con el consentimiento de las autoridades de Quintana Roo y las omisiones del Gobierno Federal ante un proyecto que, aseguran, devastará el ecosistema del manglar, dañará las 300 especies que habitan en la zona y causará una crisis por las cientos de miles de toneladas de desechos que se producirán desde el momento de su construcción.

La Semarnat, unas horas después de que los medios de comunicación hicieran eco de la protesta, publicó un comunicado en el que aseguran que “el proyecto Perfect Day, en Mahahual, continúa en proceso de evaluación ambiental y, a la fecha, no cuenta con autorización ambiental alguna para su desarrollo, construcción u operación”.

Consultado sobre la respuesta, Carlos Samayoa, coordinador de la campaña de Greenpeace, respondió: “Eso ya lo sabemos. El mensaje es que los vamos a estar viendo y que vamos a estar haciendo este llamado a la gente para que pongan la atención en el resultado de la decisión. No pueden seguir autorizando más proyectos en ese sentido; hemos también dicho que no estamos en contra de la generación de empleos, no estamos en contra del desarrollo, siempre y cuando no esté inclinando la balanza a favor de los beneficios económicos concentrados en pocas manos y con repercusiones severas en los ecosistemas”, dice.

Greenpeace entregó desde febrero un documento de más de 100 páginas a la Semarnat en el que analiza la MIA de la empresa y les señala todas las inconsistencias y vacíos en los que está cayendo, en detrimento de un ecosistema que, de ser destruido, no solo devastaría el entorno, sino que lo dejaría vulnerable ante fenómenos meteorológicos como los huracanes.

Sin embargo, la promesa de esta inversión millonaria estuvo respaldada y anunciada desde los primeros días de la administración de Claudia Sheinbaum, con la intermediación del entonces secretario de Economía, Marcelo Ebrard, cuando presentaron las futuras operaciones de inversión (con empresas como Amazon, Mexico Pacific, Woodside Energy y Royal Caribbean) como ejemplo de confianza internacional en su nuevo Gobierno.

“Se anunciaron al menos cuatro inversiones importantes de alrededor de 20 mil millones de dólares en nuestro país para el año 2025. La de Royal Caribbean es importante porque el sur de Quintana Roo requiere desarrollo; es una inversión turística que va a estar vinculada con el Tren Maya y todo el desarrollo turístico que se está haciendo en el sureste”, dijo la mandataria el 16 de octubre de 2024.

Este miércoles, al ser cuestionada nuevamente, tras las denuncias y críticas hacia el proyecto, Sheinbaum respondió: “En este caso, lo más importante tiene que ver con conservar el arrecife; no puede haber un proyecto que dañe el arrecife de esa zona. Entonces, si se va a hacer, tiene que ser en otro lugar que permita que se desarrolle el proyecto o bajo ciertas condicionantes que ponga la Semarnat. Algunas críticas son por criticar todo, pero otras sí tienen que ver con la protección ambiental y eso es lo que están revisando”.

A solicitud del diario español EL PAÍS, la empresa ha compartido un posicionamiento en el que señalan su compromiso con los ecosistemas y el apoyo a las comunidades locales. “Perfect Day México se desarrolla en pleno cumplimiento de la legislación mexicana y bajo la supervisión de la Semarnat […] Aproximadamente 45 hectáreas de manglar y selva existentes dentro del área total de 90 hectáreas del proyecto serán preservadas. El área restante corresponde a terrenos previamente impactados, y el diseño del proyecto prioriza la conservación, protección y restauración de ecosistemas sensibles”.

Cambio de uso de suelo en ‘fast track’

Para la abogada Irma Morales, de la organización Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), la batalla legal contra el proyecto Perfect Day comenzó cuando personas del colectivo Salvemos Mahahual las contactaron.

Tras analizar la forma en la que los permisos les fueron otorgados, descubrieron que había varias inconsistencias en el proceso.

“Ellos [Royal Caribbean] modificaron en menos de tres semanas un Programa de Desarrollo Urbano (PDU) sin seguir el procedimiento que marca la ley de asentamientos humanos del Estado. Eso hay que acotarlo porque es un poco técnico, pero cuando tú vas a modificar, aunque sea a petición de un particular, el uso de suelo que no estaba previsto en el programa, tú tienes que hacer un procedimiento de ley como si volvieras a hacer un PDU y eso no se hizo y mucho menos la participación ciudadana. Todo fue casi casi de noche, por decirlo de alguna forma. Es decir, Royal Caribbean pide su cambio de uso de suelo, luego la Dirección de Desarrollo Urbano se lo otorga sin analizar más allá. Luego el cabildo lo aprueba en fast track y luego la presidenta municipal también, y se publica en el Periódico Oficial del Estado”, explica la abogada.

El documento al que se refiere Morales fue aprobado el 1 de diciembre de 2025 y publicado el 5 de diciembre siguiente, y en él se autoriza el cambio de uso de suelo “y parámetros de aprovechamiento respecto a la solicitud presentada mediante dictamen de impacto vial y urbano, por las empresas Cielo Asoleado S. de R.L. de C.V. y Promociones Turísticas Mahahual S.A. de C.V. —ambas de Royal Caribbean—, en una superficie total de 107.67 hectáreas”, señala el acta que replica la información signada por el cabildo municipal, encabezado por la presidenta municipal de Othon P. Blanco, Yensunni Idalia Martínez Hernández.

Fue la organización DMAS la que, a través de cuatro demandas de amparo, una a nombre de ellos y las otras tres en representación de otros ocho ciudadanos de Mahahual, se movilizó en contra de los cambios de uso de suelo ilegales autorizados a la empresa, es decir, en contra del municipio.

De esas cuatro demandas, tres fueron desechadas por la jueza primero de distrito en Chetumal, Quintana Roo, y quedó viva la de la organización, un recurso que obtuvo la suspensión definitiva en febrero pasado y que le impedía a la empresa pedir permisos ambientales municipales, estatales y federales para comenzar a construir.

“Eso era algo muy bueno porque, al final, ellos, bajo el argumento de que ya les habían autorizado el cambio de suelo, pidieron su autorización ante la Semarnat. Pero luego dicha suspensión y hasta la demanda de DMAS fueron impugnadas por todas las autoridades y por Royal Caribbean. Las primeras que salieron en defensa de la empresa fueron las autoridades”, explica Morales.

De esa manera, hace un par de semanas, el recurso fue desestimado argumentando que DMAS no había tramitado su amparo en los tiempos indicados. La demanda fue desechada y la suspensión quedó sin efecto.

“Los magistrados le dieron la razón a las autoridades. De hecho, uno de los argumentos principales de las autoridades y de la empresa es que DMAS no tenía interés legítimo porque DMAS no vive en Mahahual. Y con la modificación a la Ley de Amparo nos dejaron todo superacotado y limitado, porque tenemos que defender que ‘realmente’ nos afecta, cuando se trata de un derecho colectivo, y esto tiene que ver mucho con lo de la casa de descanso de los militares de Bacalar. Pues los mismos magistrados que nos revocan nuestra demanda son los mismos que decidieron revocar la suspensión definitiva en Bacalar”.

En enero pasado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró el proyecto turístico de forma total y temporal por la falta de autorización federal de impacto ambiental y la destrucción de manglares.

“La clausura se determinó luego de que se documentaran actividades de relleno y compactación de un camino rústico en una zona de vegetación costera de selva baja con presencia de manglar, así como trabajos de demolición y recolección de escombro, sin contar con la autorización en materia de impacto ambiental emitida por la autoridad federal competente. La superficie afectada es de 17.115 metros cuadrados”, dijo la dependencia en un comunicado.

DMAS y Greenpeace coinciden en que Royal Caribbean no responde con claridad a todas las preguntas que se han hecho, incluso en consultas públicas, sobre los efectos negativos al ecosistema a largo plazo en la región.

La empresa ha sido señalada por contratar en menos de un año después de dejar su puesto al exdirector del Instituto de Desarrollo y Financiamiento del Estado de Quintana Roo (IDEFIN), Ari Adler Brotman, que desde agosto de 2025 fue nombrado presidente de Royal Caribbean México.

Luciana llegó a vivir hace 15 años a Mahahual. Vive en la zona en la que todavía no tiene todos los servicios públicos asegurados. Se abastece de agua de un pozo y cuenta con dos baterías para tener electricidad.

Ella no trabaja para el esquema turístico que plantea la dinámica de los cruceros, principal fuente de trabajo de quienes habitan en las cercanías; se ha mantenido al margen brindando sus servicios de buceo de forma independiente.

Sin embargo, comprende que la mayor parte de quienes viven del turismo tengan temor de que el trabajo les falte si el proyecto no se concreta; aun así, asegura que Perfect Day es una mala noticia para todos: “Es una falta de respeto a la población, a la identidad del pueblo, es una falta de respeto al entorno en donde lo quieren instalar, al ecosistema, es una falta de respeto social, ambiental, cultural. No hay nada que respeten con este proyecto que ellos están proponiendo. Nada”, zanja.

(Con información de El País)

Redacción: diariocambio22