Escrituras, registros y operaciones notariales exhiben adquisiciones a precios atípicos en zonas de alta plusvalía > Surgen indicios de subvaluación, triangulación inmobiliaria y posible omisión patrimonial del alcalde de José María Morelos > También acapara propiedades en la colonia Colosio de Playa del Carmen, mientras cientos de famlias esperan la regularización > A eso se suma su presumida compra de una placa de taxi

CANCÚN.- El caso del alcalde de José María Morelos, Erik Borges Yam, escaló a un nuevo nivel de escrutinio tras la incorporación de datos que refuerzan la hipótesis de un crecimiento patrimonial no transparente, marcado por la adquisición de propiedades, participación empresarial y presuntas omisiones en sus declaraciones oficiales.
La investigación del portal Información Sin Límite Quintana Roo que revela estos hechos sustenta con escrituras, registros de propiedad y operaciones notariales con valores por debajo del mercado, un esquema de adquisiciones que ubicaría al edil como propietario de al menos una docena de predios y casas en Cancún, Playa del Carmen y Tulum, además de una red de empresas con presencia en Quintana Roo y Yucatán.
La investigación señala que, meses después que tomó el cargo como presidente municipal Erik Borges por Morena, comenzó a adquirir propiedades de alta plusvalía en Tulum, Playa del Carmen incluidas en la zona costera de Cancún con costos abajo del valor real, evadiendo al fisco en total complicidad de las autoridades de Quintana Roo.
Afirma que 14 casas ya acumulo “El Rebelde” entre el 2022 al 2024, tan pronto Morena lo convirtio en presidente municipal en uno de los municpios mas pobres de Quintana Roo, José María Morelos.
El contraste con sus declaraciones patrimoniales resulta uno de los puntos más críticos.
En su última declaración, el alcalde reporta únicamente una vivienda adquirida en 1984 en Kantemó, así como participación marginal del 1 % en una sola empresa.
Sin embargo, las investigaciones apuntan a que en realidad mantiene intereses en al menos cinco sociedades, donde en algunos casos figura como socio mayoritario.
Entre estas empresas destacan Tracto Reparaciones Peninsulares y Centro de Tecnología en Colisión de la Riviera Maya, con operaciones en Mérida, así como firmas vinculadas al sector automotriz en Playa del Carmen, lo que ampliaría significativamente su perfil económico más allá de lo declarado oficialmente.
Y conocido es su propiedad de la empresa Grúas Rivera, en Playa del Carmen y Tulum, donde opera con tarifas abusivas con la complicidad de los gobiernos municipales.
En paralelo, se documenta la adquisición reciente de predios en Tulum por montos cercanos a los 200 mil pesos cada uno, clasificados como terrenos plurifamiliares, así como la incorporación de propiedades en la colonia Colosio de Playa del Carmen, en un contexto donde el propio gobierno federal impulsaba la regularización de tierras mediante el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS) para familias que históricamente han poblado la colonia.
Este punto ha generado especial atención, ya que mientras cientos de familias esperaban procesos de regularización, el edil habría accedido de manera prioritaria a la escrituración de predios, lo que abre cuestionamientos sobre posibles ventajas indebidas o acceso preferencial a programas públicos.
Estas son las propiedades que enlista la investigación y que ocultó el alcalde morenista Erik Borges Yam al Sistema de Evolución Patrimonial, de declaración de intereses y constancia de presentación de declaración fiscal.
Predio en José María Morelos en la zona 1 lt 4 manzana 17.
En Cancún tiene un predio en la región 233 lt 5 manzana 53 smza 233 comprada por 32 mil 550 pesos y presuntamente un departamento.
El tercer predio se encuentra en el municipio de Playa del Carmen comprada por 300 mil pesos en el fraccionamiento Nicte-Ha, ubicado en la 15 norte Bis entre calle Agustina Melgar y calle Juan de la Barrera región 11 lote 11 manzana 021.
El cuarto predio se ubica también en Playa del Carmen en la Colonia Luis Donaldo Colosio Murrieta en la calle 45 norte entre calle 74 norte y calle 76 norte región 06 adquirida a la desarrolladora de la Riviera Maya o mejor conocida por Derimaya por 400 mil pesos.
El quinto predio lo adquirió ante el notario público 34 Juan A Martínez Martínez en la colonia Luis Donaldo Colosio, con un valor catastral de 826 mil 914 pesos, pero registró la compra de Erik Borges a mitad de precio, 400 mil pesos
En esta colonia compró dos predios juntos y con Derimaya también adquirió “El Rebelde” dos predios mas.
En la carretera federal entre calle 74 norte y calle 76 norte región 06 lote 05 manzana 390 supermanzana 6 y en esa misma dirección también compró otros predios en 2022, solo que en la manzana 390 supermanzana 0, y por cada predio pago 339 mil pesos.
Otro predio lo adquirió en 2022 en Playa del Carmen en la Colonia Luis Donaldo Colosio y pagé al contado 342 mil pesos.
El noveno predio está ubicado igual en Playa del Carmen, en la colonia el Ejido en el lote 2 manzana 10, en un área expropiada a favor del gobierno del estado de Quintana Roo.
El decimo predio se encuentra en Tulum, comprado el 10 de diciembre de 2024 en 200 mil pesos y avalado por el notario publico Enrique Arámbula Arámbula.
El predio se encuentra ubicado en el lote 027 de la manzana 001 supermanzana dos, región 002 con una superficie de 160 metros.
El precio de la compra por debajo del costo real asi como de las otras, fue gracias a las complicidades con el presidente municipal de Tulum, Diego Castañón, según denuncias.
A eso se suma la reciente supuesta compra de una placa de taxis del sindicato de José María Morelos.
El análisis financiero, retomado de la investigación del portal Información Sin Límite Quintana Roo, también deja ver inconsistencias relevantes.
Borges Yam reportó ingresos por poco más de 1.1 millones de pesos anuales, de los cuales la gran mayoría provienen de su salario como presidente municipal, además de ingresos adicionales mínimos, cifras que contrastan con el volumen de bienes y operaciones que se le atribuyen.
Esta cifra también contrasta con el volumen de adquisiciones inmobiliarias y participación empresarial que se le atribuyen.
En conjunto, los datos apuntan a un posible patrón de subvaluación de propiedades, omisión en declaraciones patrimoniales y diversificación de activos fuera del municipio que gobierna, lo que resulta especialmente sensible al tratarse de José María Morelos una de las demarcaciones con mayores niveles de rezago en Quintana Roo.
Inhformación Sin Límite también ha denunciado que, a través de la Dirección de Obras Públicas, a cargo de Jesús Florentino Huchim Ucán, el alcalde Erik Borges ha entramado una red de empresas fantasmas y testaferros para desviar millones de pesos destinados para obras públicas, y por eso oculta todo el destino de los recursos para que las familias morelenses no vean como opera junto con secuaces como Santiago Martín Angulo.
Ocultando todas sus atrocidades, “El Rebelde” entregó en el ejercicio fiscal 2025 varios contratos de obras públicas al socio de su director de Obras Publicas, Florentino Huchim Ucán.
Para tapar todos los desvíos de recursos, el alcalde morenista Erik Borges Yam testó (borró) todos los datos en los contratos de las empresas involucrados, para que no sean investigadas por presuntos desvíos de recursos de José María Morelos, en una suma que asciende al menos a 450 millones de pesos desde el 2022 al 2025, según la investigación.
El discurso político de Morena en torno a la austeridad y la transparencia también queda en cuestionamiento.
Mientras la narrativa oficial de la Cuarta Transformación promueve la “prosperidad compartida”, el caso de Borges Yam es señalado como un ejemplo de prosperidad personal no explicada, lo que ha detonado cuestionamientos sobre la congruencia entre el discurso y la práctica.
Hasta el momento, no existe una investigación oficial por parte de las autoridades fiscalizadoras o anticorrupción; sin embargo, la acumulación de documentos, registros y testimonios coloca el caso en una ruta que podría derivar en investigaciones formales por la presunción fundada de irregularidades.
En un estado marcado por el crecimiento inmobiliario, la opacidad en la función pública y la cercanía entre poder político y negocios privados, el caso de Erik Borges Yam rebasa el terreno de la sospecha mediática y entra de lleno en el interés público.
Erik Borges Yam no puede navegar con la misma bandera de austeridad que caracteriza su partido, menos desde un municipio con altos niveles de rezago, donde el emerge con un crecimiento patrimonial que no se refleja en las declaraciones oficiales, la responsabilidad institucional deberá investigar, transparentar y, en su caso, sancionar.
Porque cuando el discurso de austeridad y combate a la corrupción se convierte en bandera política, pero los hechos apuntan a prácticas opacas, la narrativa pierde sustento, no se trata de partidos, sino de consistencia y cuando esa consistencia falla, lo que queda no es transformación, sino una nueva versión de las mismas prácticas que durante años han marcado la vida pública del estado.

(Con información de Información S Límite Quintana Roo)
Redacción: diariocambio22.mx






