El nuevo ciclo que emprenderá Carlos Joaquín

DESTRIPACUENTOS
Por Antonio Callejo

Con la renovación de titular en la FGE, y la nueva coordinación en el tema de seguridad con AMLO y los ayuntamientos, la meta es reducir el número de asesinatos

También se van Manuel Alamilla de Oficialía Mayor y Martha Silva del SQCS; Renuncias a partir del 24 próximo. Puede haber más cambios

Canccún, Quintana Roo (18 de septiembre).- Si hay una lección que hemos vuelto a repasar, que no a aprender, es que la política se mide por ciclos. Lo vimos a nivel estatal en 2016, cuando los ciudadanos echaron rotundamente a un grupo político que se sirvió durante dos sexenio, y ahora en julio pasado cuando a nivel nacional ocurrió lo mismo, pero más contundente aún.

Para refrescarse, para mantenerse en un buen ánimo de los gobernados, los encargados de las riendas del poder deben entender ese `timing´ para manejarlo favorablemente, sin permitir la expansión de burbujas que luego amenacen con estallar.

Es el caso de este periodo de dos años cumplidos en la administración del gobernador Carlos Joaquín González.

El 2016 tuvo un cierre muy forzado, quizás el más complicado en la historia de Quintana Roo. Para hallar una buena marcha, fue necesario derrumbar un entramado de inercias y cotos de poder, pequeños, medianos y grandes, para iniciar el camino del reordenamiento del gobierno del estado.

Fue más que notorio ese esfuerzo.

El 2017 fue complejo en tanto que los ciudadanos demandaban con insistencia resultados notorios en el caso del castigo a los abusos cometidos contra el patrimonio del estado. Junto con resultados en ese renglón, tan importantes como la propia captura y sujeción a proceso del ex gobernador Roberto Borge, se alcanzó un nivel de equilibrio en la hacienda estatal.

Una mejora en la calificación, ratificada y sostenida, consecuencia de una reestructuración obligada, dio un respiro y permitió un nuevo piso para extender la cobertura de servicios, programas y obras.

Este 2018 está marcado por una tendencia nacional. Por un complejo problema social que tiene numeroso aristas, pero en Quintana Roo, sobre todo, un añadido de complicaciones.

Seamos directos:

Una ola de asesinatos está generando una fundamentada inquietud entre los quintanarroenses, sobre todo en la zona norte. Cancún y Playa del Carmen, las ciudades con el crecimiento más acelerado del país, concentran un número preocupante de casos.

Este es el entorno que preocupa y ocupa también al gobernador.

Si bien es cierto que la cadena de prevención, combate y castigo de estos delitos de alto impacto pasan por la secuencia de las policías preventivas, estatal, federal, ministeriales y hasta el Poder Judicial, el gobierno del estado está comprometido a reforzar y ajustar la parte que le corresponde.

Por lo pronto, se sabe que está en marcha el proceso para sustituir al fiscal general del estado, en este caso al Maestro Miguel Ángel Pech Cen, a quien ha faltado dar resultados con la misma o similar rapidez con la que se percibe el crecimiento de esta ola.

El trámite debe pasar por el Congreso. Hay una parte política y de formas que se debe resolver, pero es un hecho que Pech se irá y se abrirá la convocatoria para designar a su sucesor, o sucesora.

Este entorno representa el ciclo que se debe dejar atrás lo más pronto posible, para renovar las expectativas ciudadanas. Es imperativo iniciar un nuevo ciclo y bajar las cifras de los asesinatos es la meta.

Corresponsabilidad, el ingrediente que faltaba

En las próximas semanas mudarán los presidentes municipales electos, y con ellos se abre también un nuevo ciclo para reforzar las acciones de coordinación, con nuevos jefes policíacos que, además, tendrán el aval del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

En el caso de Playa del Carmen (Solidaridad), y Cancún (Benito Juárez), AMLO tiene un seguimiento especial y una cercanía importante con Laura Beristain y Mara Lezama, las presidentas municipales electas, respectivamente.

La seguridad es un tema prioritario en sus equipos. Y con toda certeza, la colaboración con el gobierno del estado es una garantía. Corresponsabilidad será el ingrediente que quizás venía haciendo falta.

¿Quiénes son los asesinos de esta cruel matanza?

Estudios muy recientes hallaron una serie de variables a considerar.

Las víctimas y victimarios en la mayoría de estos casos son varones jóvenes (de entre 18 y 29 años), empobrecidos, que viven en zonas marginadas o de plano irregulares, no tienen estudios más allá de la secundaria, y están embebidos de la llamada `narco-cultura´.
Los mensajes que consumen diariamente esos jóvenes están relacionados con la apología del narcotráfico. Una cobertura educativa que se queda corta ante los inmensos volúmenes de migrantes, genera montones de muchachos sin escuela, que urgen por participar de la dinámica económica.

Enredarse en actividades criminales, desde robo, extorsión, cobro de `derecho de piso´, para luego dar saltos más grandes a la tortura y el asesinato, son puntos de esa ruta hacia la descomposición que es cada vez más común.

Hemos visto los videos donde se ve a mozalbetes usando armas largas. Y allí está el caso del adolescente recientemente vinculado a proceso por portación de armas de fuego.

Otro dato: Aquellos jóvenes que dan el paso para iniciarse en actividades criminales, no viven más de cinco años.

También se van Manuel Alamilla y Martha Silva

Es probable que no sean los únicos cambios que surgirán a partir de este 24 de septiembre (fecha asentada en las respectivas renuncias), pero entre los funcionarios que forman parte de este primer paquete de cambios, se encuentran el titular de la Oficialía Mayor, Manuel Israel Alamilla Cceballos, y la directora del Instituto Quintanarroense de Comunicación Social (IQCS), señora Martha Silva Martínez. @AntonioCallejo

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