La entrada de los llamados migradólares hiló en septiembre cinco meses consecutivos con flujos superiores a 5,000 millones de dólares.

Las remesas recibidas en México durante septiembre sumaron 5,362 millones de dólares, informó el Banco de México (Banxico). Este flujo representó un incremento anual de 1.6% respecto del observado el mismo mes del año pasado.
La entrada de los llamados migradólares hiló en septiembre cinco meses consecutivos con flujos superiores a 5,000 millones de dólares.
Con este resultado, el monto acumulado de remesas entre enero y septiembre ascendió a 47,164 millones de dólares. Así, los ingresos por este concepto registraron un crecimiento anual de 2.1% respecto del mismo periodo del año pasado, cuando sumaron 46,184 millones de dólares.
Desde Nueva York, el economista para América Latina en Goldman Sachs, Alberto Ramos, explicó que el resultado representa una “recuperación moderada” tras la caída de 3.9% observada en 2025.
Al observar el comportamiento mensual de las remesas en lo que va del año, se identifica una nueva desaceleración mensual, la segunda consecutiva desde los 5,570 millones que ingresaron en julio de este año. Esto significa que entre agosto y septiembre, se presentó una contracción de 1.65% en el flujo de remesas.
El economista de Goldman Sachs identificó entre los riesgos clave para la entrada de remesas las perspectivas del mercado laboral de Estados Unidos y los salarios de los trabajadores de baja calificación, que son los principales emisores de remesas.
Agregó que las políticas migratorias más estrictas en aquel país así como las medidas dirigidas a combatir el tráfico de drogas ilícitas y el lavado de dinero, podrían reducir el flujo de remesas hacia México a través de los canales formales de envío.
Poder adquisitivo sigue cayendo
Pese al crecimiento anual de las remesas y a que el dólar se fortaleció frente al peso durante septiembre, el poder adquisitivo de estos recursos continuó su trayectoria descendente.
Así, la capacidad de compra de las remesas hiló 16 meses consecutivos en contracción.
De acuerdo con Alberto Ramos al considerar el efecto del tipo de cambio y descontar la inflación, el poder adquisitivo de las remesas que recibieron los hogares mexicanos disminuyó 9.1% en septiembre, respecto del mismo mes del año anterior.
La pérdida de poder adquisitivo impactó a los 9.83 millones de adultos beneficiados por estos recursos, que reciben las remesas en dólares, pero realizan sus gastos cotidianos en pesos mexicanos.
Por su parte, el director del Foro de Remesas del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), Jesús González Cervantes, explicó que la depreciación del peso durante septiembre debe analizarse frente a los niveles del tipo de cambio observados un año antes. Recordó que en septiembre y octubre del 2025 el dólar se cotizaba en 18.50 y 18.43 pesos, respectivamente.
En cuanto a la composición de los envíos, la remesa promedio captada en septiembre ascendió a 426 dólares, lo que representó una recuperación respecto de los 412 dólares que recibieron, en promedio, los beneficiarios durante agosto.
En contraste, el número de operaciones disminuyó a 12.57 millones, frente a los 13.2 millones registrados en agosto.
González Cervantes agregó que otro factor que limita las perspectivas de las remesas es la reducción del empleo de mexicanos inmigrantes en Estados Unidos, asociada en buena medida al retorno de trabajadores migrantes.
Elecciones en EU, otro factor de riesgo para las remesas
La información sobre el flujo de remesas en los primeros nueve meses del año coincide con el día de las elecciones intermedias que se celebran en Estados Unidos, cuyos resultados definirán la composición del Congreso y la capacidad de la nueva legislatura para incidir en algunas de las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.
De acuerdo con un análisis de BBVA Research, hay 29.7 millones de votantes registrados que se autoidentifican como latinos o hispanos, equivalentes a 13.6% del total de electores registrados en Estados Unidos. Varios de ellos son emisores de remesas.
Los analistas de la firma destacaron que los asuntos relacionados con la migración y las remesas podrían verse influidos por las decisiones de la nueva legislatura. Sobre todo porque el presupuesto destinado a las acciones de control migratorio, la permanencia del impuesto a los envíos de dinero en efectivo y las posibles restricciones al acceso de los migrantes indocumentados al sistema financiero estadounidense, pasarán por la mesa de la próxima legislatura.
En particular, explicaron que el Congreso tendrá atribuciones para definir el presupuesto federal de los siguientes dos años fiscales, incluidos los recursos para la Patrulla Fronteriza (Border Patrol) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Consignaron que también podría decidir si mantiene o deroga el impuesto de 1% a las remesas enviadas en efectivo desde Estados Unidos, vigente desde el 1 de enero del 2026, así como discutir una eventual legislación para restringir el acceso de los migrantes sin documentos al sistema bancario y financiero.
El análisis de BBVA Research también destaca un cambio en las preferencias electorales de la población latina.