La reforma electoral nació muerta; ni con sus aliados pudo salir: PAN

El líder nacional del PAN, Jorge Romero, rechazó la reforma electoral de Morena durante el informe de Maru Campos en Chihuahua; afirmó que “nació muerta”, acusó riesgos de autoritarismo y reiteró que su partido no la respaldará

Durante su asistencia al Cuarto Informe de Gobierno de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, lanzó un mensaje frontal contra la propuesta de reforma electoral impulsada por Morena.

El líder panista sostuvo que su partido se opone totalmente a la iniciativa, al considerar que busca fortalecer al oficialismo a costa de debilitar a las autoridades electorales y a las minorías políticas.

“Por supuesto que estamos en contra. El PAN no hay manera de que vaya con algo así”, afirmó.

Romero agregó que, a su juicio, la propuesta carece de viabilidad política y aseguró que “nació muerta”, al señalar que Morena ni siquiera habría logrado construir un acuerdo con sus aliados legislativos.

Señala riesgos para el árbitro electoral

En su posicionamiento, el dirigente advirtió que la reforma representa una amenaza para la autonomía del árbitro electoral y forma parte de lo que describió como un “caminito de autoritarismo”.

El panista acusó que desde el oficialismo se minimizan las alertas de la oposición sobre posibles retrocesos democráticos.

“Pero nos dicen exagerados como oposición”, expresó.

También sostuvo que el PAN defenderá el equilibrio institucional y la fortaleza de las autoridades electorales frente a cualquier intento de debilitarlas.

Especial

¿Qué se discute sobre la reforma electoral?

El debate sobre una eventual reforma electoral ha cobrado fuerza en el actual sexenio, luego de que Morena y sus aliados han planteado cambios al sistema electoral mexicano.

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Entre los puntos que han generado mayor discusión pública se encuentran la posible modificación de facultades del Instituto Nacional Electoral (INE), ajustes en la representación política y eventuales cambios en la estructura del sistema de partidos.

Para que una reforma constitucional en materia electoral prospere se requiere mayoría calificada en el Congreso de la Unión —dos terceras partes de los votos—, umbral que el oficialismo no siempre ha alcanzado sin el respaldo de fuerzas de oposición.

Este factor ha sido determinante en intentos previos de reformas estructurales, donde la falta de consensos legislativos ha frenado cambios de gran calado.

 

Redacción: LA SILLA ROTA