Hallan epicentro maya en Tabasco

El hallazgo en Tabasco de la más antigua y monumental plataforma de la civilización maya fue divulgado ayer por un equipo de especialistas que destacó no solo las dimensiones de la estructura de 3 mil años, mil 400 metros de longitud y entre 10 y 15 metros de altura, sino también su carácter popular, al no honrar a gobernante alguno.

“No es una pirámide, sino una gran plataforma rectangular que consideramos relacionada con rituales y ceremonias. Por el tamaño de la construcción y su forma pudo haber permitido la agrupación de mucha gente, a diferencia de las pirámides, cuya forma cónica permiten el acceso de un número reducido de personas “, explicó en entrevista Verónica Vázquez, experta en la arqueología del área maya y en las ocupaciones más tempranas de dicha región.

Ceremonias masivas posiblemente relacionadas con la agricultura y la fertilidad, entre otros rituales, pudieron efectuarse en la estructura, donde también se encontraron ofrendas de cerámica, concha, huesos animales y hachas de piedra verde, estas últimas en el área central de la construcción.

La revista Nature publicó ayer la investigación del equipo internacional que, además de Vázquez, integran Takeshi Inomata, Daniela Triadan, Juan Carlos Fernández-Díaz, Takayuki Omoro y María Belén Méndez Bauer, entre otros especialistas que estudiaron el sitio denominado Aguada Fénix, con autorización del INAH.

Sin evidencia de esculturas de individuos de alto estatus u otro elemento de distinción social, la estructura de arcilla y tierra sugiere que la cultura maya en esta etapa temprana era más comunitaria y posteriormente desarrolló una sociedad jerárquica, con desigualdad social, dirigida por la realeza.

“En el entendimiento del desarrollo de las sociedades ha prevalecido la idea de que se necesita una jerarquía, una élite empoderada que organiza y controla a la población y que demanda una construcción masiva, y aquí no tenemos evidencia de esa marcada jerarquización, que sí aparece en otros sitios, por ejemplo con los olmecas: las esculturas de cabezas colosales representan -se piensa- a gobernantes, y en Aguada Fénix no tenemos esto. Se está planteando la idea de que la desigualdad social era menor, no tan acentuada como en otras sociedades contemporáneas de Mesoamérica”, destacó Vázquez.

Este descubrimiento propicia reflexiones sobre el presente, advirtió Inomata en Nature.

“Entender este tipo de situaciones conlleva implicaciones importantes sobre la capacidad humana y el potencial de los grupos humanos, en los que realmente no se necesita un gobierno bien organizado para llevar a cabo este tipo de grandes proyectos. La gente puede trabajar en conjunto para lograr resultados impresionantes”.

Estos procesos de construcción de la plataforma que supusieron reunir grupos que interactuaban y se organizaban para una obra monumental, derivó en el asentamiento de éstos en el lugar, no al revés, precisó Vázquez.

“Se ha pensado que las aldeas sedentarias poco a poco complejizan sus estructuras y sistemas de construcción y después hacen algo grande, pero aquí tenemos un proceso inverso: no se necesita sedentarismo para realizar una construcción tan masiva como la que tenemos en Aguada Fénix, sino que través de este proceso de construcción se desarrolla el sedentarismo de la región en un sistema que, además, no parece tener una jerarquía sociopolítica marcada”, puntualizó la doctora en Estudios Mesoamericanos por la UNAM.

La evidencia de cerámica en el área maya en épocas más tempranas que las previstas hasta ahora obliga a repensar su relación con los olmecas, advirtió la experta.

“Siempre se ha debatido si la sociedad olmeca condujo al desarrollo de la maya o si esta última tuvo un desarrollo independiente. Nuestra investigación se centra en un área clave entre ambas sociedades”, enfatizó Inomata.
Las exploraciones
Aguada Fénix se ubica en Tabasco, cerca de la frontera con Guatemala, en un área destinada a la ganadería y la siembra.

El sitio fue descubierto en 2017, en un proyecto que empleó la tecnología LiDAR, método de mapeo remoto que utiliza sensores láser emitidos desde un vehículo aéreo. Los rayos láser penetran las copas de los árboles mientras su reflexión sobre el suelo revela las formas tridimensionales de la superficie, lo que permite identificar rasgos arqueológicos, entre otros.

“Usando el LiDAR de baja resolución del INEGI, notamos esta enorme plataforma o meseta artificial. Posteriormente, hicimos un LiDAR de alta resolución y confirmamos la presencia de esta gran construcción”, explicó Inomata.

Las exploraciones arqueológicas reunieron a un equipo de arqueólogos y estudiantes de instituciones como la UNAM, las universidades Veracruzana y del Estado de México, además de la participación de estudiantes de colegios estadounidenses, quienes excavaron el sitio y recolectaron más de 69 muestras de carbón para determinar que fue construido entre el año 1000 y el 800 antes de Cristo.

Hasta ahora, el sitio maya de Ceibal, en Guatemala, presentaba las construcciones más antiguas con la edificación de su centro ceremonial fechado en el 950 antes de Cristo.

Este hallazgo de arquitectura monumental tan antigua en Aguada Fénix se convierte en la construcción de mayores dimensiones en la historia maya, superando por mucho, las pirámides y los palacios de los periodos posteriores.

Fuente: reforma

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