El Ramo 28 cayó 1.8% a tasa anual real durante el acumulado enero-agosto del 2026; Campeche, con la baja más pronunciada.

Campeche. Foto EE: Archivo
La caída de la recaudación federal participable (RFP) por la debilidad de la actividad económica ocasionó que las participaciones disminuyeran por primera vez desde el 2020, año pandémico.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), las participaciones federales, denominado Ramo 28, ascendieron a 983,677 millones de pesos en el acumulado enero-agosto del 2026.
Este monto representó una contracción de 1.8% a tasa anual, en términos reales, siendo la primera baja, para un mismo periodo de comparación, en los últimos seis años.
Las participaciones federales son recursos que transfiere la Federación a las entidades federativas y por medio de éstas, también a los municipios y demarcaciones territoriales de la Ciudad de México; mediante las mismas se les compensa por los recursos que dejan de captar y que se reservan al gobierno federal, al dejar en suspenso el cobro de un conjunto de impuestos que antes recaudaban.
El monto de las participaciones está asociado con el desempeño de la economía, expresado en la RFP y, en el caso de los fondos destinados a las entidades productoras de petróleo, a la producción y precios del gas asociado y del petróleo.
Tienen como destino principal la cobertura presupuestal de las necesidades de gasto corriente que requiere la operación de los gobiernos estatales y municipales (servicios personales y recursos materiales), así como pago de deuda y obra pública.
Debido a que son recursos de libre administración hacendaria para los gobiernos locales (gasto no programable), las participaciones federales se constituyen en recursos indispensables para las haciendas públicas de los gobiernos locales, debido a que de ellas depende, en gran medida, el gasto de operación de las estructuras administrativas gubernamentales, explica la Auditoría Superior de la Federación.
En el lapso de análisis, las participaciones representaron 50.4% del gasto federalizado, que es todo el dinero que el gobierno transfiere a los subnacionales y es una parte fundamental de sus ingresos totales; se integra por aportaciones federales, convenios, subsidios y participaciones.
Nivel subnacional
De las 32 entidades federativas, 20 mostraron caídas en sus participaciones federales durante los primeros ocho meses del presente año.
Las bajas más pronunciadas se observaron en Campeche (35.1% a tasa anual real), Veracruz (17.9%), Quintana Roo (9.7%), Aguascalientes (7.6%), San Luis Potosí (5.6%) y Chihuahua (5.4 por ciento).
En tanto, las mayores alzas fueron en Hidalgo (10.1%), Zacatecas (6.3%), Chiapas (4.9%), Colima (4.8%), Durango (3.6%), Coahuila (3.5%) y Guanajuato (3.3 por ciento).
Las entidades con el mayor monto fueron Estado de México, Ciudad de México, Jalisco, Veracruz y Nuevo León, que en conjunto contribuyeron con 41.2% de las participaciones federales totales; de este grupo, solamente Jalisco tuvo un crecimiento (1.6 por ciento).
Merma
Lo anterior representa la debilidad que vive en el panorama nacional. En el último año, el Producto Interno Bruto (PIB) del país promedio una tasa de crecimiento menor a 1% anual.
Dicho resultado se reflejó en la RFP, que entre enero y agosto de este año registró un descenso anual de 1.2% en términos reales, como consecuencia de la disminución de 1.3% en los ingresos tributarios.

Redacción: EL ECONOMISTA