CANCÚN, SEGUNDA CIUDAD CON MAYOR DESPERDICIO DE ALIMENTOS

Cancún es la segunda ciudad de México con mayor desperdicio de alimentos: cada habitante desecha 260 gramos diarios.

CANCÚN.— Cancún ocupa el segundo lugar en México

Solo Guadalajara registra una cifra mayor, según un estudio de Cáritas Banco de Alimentos. En este trabajo participaron universidades de Quintana Roo y el INEGI.

La medición encontró que cada habitante de Cancún desecha 260 gramos de alimentos al día. Esto equivale a cerca de 95 kilos al año por persona.

Durante dos semanas se realizó el estudio para conocer el volumen de residuos orgánicos que generan los hogares.

Especialistas, catedráticos y estudiantes participaron en el trabajo. Ellos pertenecen a la Universidad del Caribe, la Universidad de Quintana Roo y la Universidad Politécnica.

Además, el INEGI apoyó en la selección de los hogares.

Cancún desecha 260 gramos de comida al día

Miguel Gutiérrez Pacheco, director de Cáritas Banco de Alimentos, explicó el objetivo del estudio.

La investigación buscó medir el desperdicio de alimentos en los hogares. También permitió separar los residuos evitables de aquellos que ya no pueden consumirse.

Durante el periodo de análisis, especialistas recolectaron y analizaron los residuos orgánicos. Las muestras correspondieron a las viviendas seleccionadas.

Entre los residuos evitables encontraron alimentos que todavía podían consumirse. Sin embargo, sus dueños los desecharon después de almacenarlos durante demasiado tiempo.

Por ejemplo, una fruta demasiado madura puede considerarse un desperdicio evitable. Esto sucede cuando la falta de consumo oportuno provoca esa condición.

En cambio, las cáscaras y los huesos forman parte de los residuos no evitables.

El estudio encontró que 59 por ciento de los alimentos desperdiciados en Cancún eran evitables. Por lo tanto, todavía podían aprovecharse o donarse.

Desperdicio de alimentos genera triple impacto

Gutiérrez Pacheco señaló que el problema tiene tres impactos: ambiental, social y económico.

Desde el aspecto ambiental, los residuos de alimentos generan gases de efecto invernadero.

Además, Pacto por la Comida relaciona el desperdicio con el uso innecesario de agua. También incluye las tierras de cultivo y otros recursos utilizados durante la producción.

Otro impacto corresponde a la inseguridad alimentaria.

Según los datos citados por el Banco de Alimentos, alrededor de 493 mil personas en Quintana Rooenfrentan dificultades para acceder a una alimentación nutritiva y de calidad.

En el ámbito económico, cada alimento que termina en la basura representa un desperdicio de recursos.

Entre ellos están el agua, la energía, el trabajo y el transporte. A esto se suman otros recursos usados para producir y llevar los alimentos al consumidor.

Por ello, el Banco de Alimentos impulsa acciones de concientización.

La organización busca mejorar la planeación de las compras. Así pretende reducir los productos que terminan en la basura.

Hoteles y restaurantes también enfrentan desperdicio

El problema también alcanza al sector hotelero y restaurantero.

De acuerdo con los datos del Banco de Alimentos, en Cancún se desperdician hasta cinco toneladas de comida al día en este sector.

Una parte de esos alimentos todavía puede ser apta para el consumo humano. Sin embargo, su recuperación requiere cumplir protocolos sanitarios.

Esta situación ocurre sobre todo con la comida preparada.

Entre las medidas necesarias está mantener la cadena de frío o caliente. La condición debe cumplirse durante el almacenamiento y el traslado.

Sin las condiciones adecuadas, los establecimientos no pueden entregar los alimentos para consumo.

El consejero de Casa Nuevo Corazón, Gerardo Macedo Díaz, explicó que han buscado acercamientos con hoteles y restaurantes.

Su objetivo es recibir donativos de alimentos y productos no perecederos.

“Nos hemos reunido con hoteleros y restaurantes para buscar donativos de alimentos no preparados para tener una mayor cobertura de asistencia a las familias vulnerables, pero se está trabajando en ello; la mayoría nos dan despensas, pero la idea es que algunos insumos que no requieren refrigeración también se donen”.

Protocolos sanitarios limitan donaciones

Macedo Díaz señaló que existe disposición de las empresas para participar.

Sin embargo, uno de los principales obstáculos son los protocolos para transportar alimentos preparados.

El chef César Hernández Palma explicó que los hoteles tienen políticas internas para conservar estos alimentos.

Cuando termina el periodo permitido, la comida debe desecharse. Lo mismo ocurre si no pueden garantizar una temperatura adecuada durante el traslado.

Según explicó, el problema no siempre significa que el alimento haya perdido sus propiedades.

El inconveniente está en no poder garantizar las condiciones sanitarias durante su movilización.

Por ello, el sector hotelero también dona productos e insumos que no requieren refrigeración.

Estos alimentos pueden trasladarse con mayor facilidad hacia organizaciones de asistencia.

Organizaciones buscan rescatar alimentos

Ante este escenario, las organizaciones civiles cumplen una función importante.

Los bancos de alimentos actúan como intermediarios entre empresas y familias en situación vulnerable.

Entre ellos está Cáritas Banco de Alimentos. La institución recibe productos de hoteles, restaurantes y supermercados.

Además, opera el programa Al Rescate. La estrategia utiliza una aplicación móvil para coordinar la recuperación de excedentes de alimentos cocinados.

Estos productos provienen del sector de hospitalidad y gastronómico.

El programa ya reportaba miles de kilos de alimentos recuperados.

En 2024, Cáritas Quintana Roo informó que había rescatado 9,424.69 kilos de excedentes mediante esta estrategia.

Asimismo, la asociación civil Integración Para la Vida (Inpavi) trabaja con familias vulnerables.

La organización reparte insumos mediante la integración de despensas.

A estos esfuerzos se suma la Agencia de Seguridad Alimentaria de Quintana Roo. Esta institución está vinculada con programas estatales para atender el rezago alimentario.

En 2026, el programa “Comemos Tod@s” amplió su cobertura a 60 mil familias en los 11 municipios del estado.

El reto está en acopiar y distribuir

Quintana Roo también cuenta con legislación para fomentar la donación de alimentos.

Sin embargo, el reto no termina con la voluntad de donar.

De acuerdo con el sociólogo Oliver Tabares Castro, uno de los principales desafíos es contar con recursos suficientes.

Estos recursos deben permitir recolectar, transportar, conservar y distribuir los alimentos.

El objetivo consiste en evitar que los productos aprovechables terminen en los rellenos sanitarios.

Al mismo tiempo, existen familias que enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades alimentarias.

Por tanto, el llamado incluye a consumidores, empresas y autoridades.

La meta es mejorar la administración de los alimentos. También se busca reducir el desperdicio y fortalecer la recuperación y distribución.

Finalmente, Pacto por la Comida promueve acciones para prevenir y reducir la pérdida de alimentos.

Estas medidas buscan mejorar la eficiencia en toda la cadena. El proceso incluye desde la producción hasta el consumo.