CIUDAD DE MÉXICO.- La extensión del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México ha alcanzado aproximadamente 900 kilómetros de litoral, desde Campeche hasta Tamaulipas, sin que exista evidencia de que la situación esté bajo control, advirtieron organizaciones civiles y especialistas.

De acuerdo con reportes de agrupaciones ambientales y académicos, la contaminación —que inicialmente abarcaba unos 630 kilómetros— se ha expandido en los últimos días hasta llegar a nuevas zonas costeras, donde continúa la presencia de chapopote y otros residuos.
Activistas señalaron que, pese a los trabajos de limpieza, en varias playas se han registrado nuevos arribazones de hidrocarburo, lo que sugiere que el origen del problema no ha sido contenido.
Asimismo, cuestionaron la falta de información oficial clara sobre el tipo de contaminante, su procedencia y el estado real de la contingencia, al considerar que las autoridades han sido omisas en transparentar los datos.
Según las investigaciones independientes, el derrame habría iniciado desde febrero en torno a infraestructura petrolera, aunque la versión oficial lo sitúa en marzo y lo atribuye en parte a fenómenos naturales, lo que ha generado discrepancias sobre el origen del incidente.
Organizaciones también advirtieron que, hasta inicios de abril, no se habían logrado limpiar todas las zonas afectadas, mientras comunidades costeras y voluntarios continúan participando en labores de remediación.
El caso ha reavivado el debate sobre la gestión ambiental y la necesidad de mayor vigilancia y transparencia en las operaciones petroleras, ante el impacto que este tipo de eventos tiene en los ecosistemas y en las comunidades que dependen del litoral del Golfo de México.
Redacción: NOTICARIBE