Empresarios piden a las autoridades frenar la estrepitosa caída de la economía de Chetumal

La Coparmex asegura que es preocupante el número de establecimientos que han cerrado en el sur de Quintana Roo, que superan las aperturas, y pide apoyo para las empresas al gobierno del estado y el ayuntamiento de Othón P. Blanco > Es un problema que ocasiona despidos de trabajadores, por lo que se extienden las carencias económicas

CHETUMAL, 2 de abril.- Desde que inició el 2026, en el sur de Quintana Roo se ha registrado una caída estrepitosa en la economía, atribuida no solamente al incremento en muchos productos de la canasta básica, sino también al alza del salario mínimo y la excesiva carga tributaria, que junto con las bajas ventas y el fin de proyectos que temporalmente inyectaron recursos, como la construcción del Tren Maya, están acorralando a muchos empresarios.
En las últimas semanas los descalabros financieros de las empresas se han visto reflejados en el anuncio del cierre de otros establecimientos icónicos en el centro de la capital del estado, lo que ha provocado preocupación y evidencia la gravedad de la crisis que muchos comercios están enfrentando.
En este sentido, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Chetumal, Josué Osmany Palomo, consideró urgente instalar mesas de trabajo con el gobierno del estado y el ayuntamiento, a fin de analizar la posibilidad de que pudieran implementarse diversas acciones de apoyo hacia los sectores más afectados y que pueden ayudar a frenar el cierre de negocios.
“Definitivamente que la situación es muy preocupante, porque estamos viendo que son más los cierres que aperturas de negocios y eso es solamente una confirmación de que la crisis que se vive es de verdad crítica. Lo que consideramos es que hay que trabajar de manera conjunta, el sector empresarial con las autoridades de los tres niveles de gobierno, para tratar de encontrar una estrategia eficaz que pueda frenar la caída de los negocios. Pueden ser más estímulos económicos o programas de financiamiento, en estos momentos hay que ver qué hacer para evitar más cierres”, afirmó.
Indicó que no se trata únicamente de perder puntos de venta, sino que esto de igual manera conlleva a despidos de personal, que al quedarse sin su fuente principal de ingresos se ven envueltos en una serie de dificultades monetarias, ya que ante la imposibilidad de poder hacer sus pagos, recurren a préstamos incrementando sus deudas o venden artículos personales, buscando obtener recursos para solventar sus gastos más apremiantes, ante la falta de alternativas laborales.
“Por supuesto que es una problemática que no es exclusiva de los empresarios, porque un cierre implica acabar también con fuentes laborales, que son la base y el sustento del desarrollo económico. Muchos trabajadores se quedan sin un ingreso fijo y esto les causa más problemas, porque tienen que ver la manera de salir adelante, y en lo que encuentran otro empleo, que tampoco abundan, pues hacen préstamos con intereses muy elevados o tienen que deshacerse de sus pocas pertenencias para tener un poco de dinero”, expuso.
Reconoció que el escenario de inflación alta con estancamiento económico ha provocado un impacto significativo en el pequeño comercio y la microempresa a nivel nacional.
Por lo mismo, dijo, se deben sumar esfuerzos para alcanzar una solución a la brevedad.
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Redacción: diariocambio22